el faro (tributo a revolver)


REPRODUCE EL VIDEO Y LA CANCION ACOMPAÑA LA NARRACION.

 

 

 

Cansado, mojado por la fina lluvia que por la calle me acompañó, entre en el rellano de mi edificio, y como casi todos los días, llevado por un gesto simple y monótono abrí el buzón sin intención de encontrar nada. Unas papeletas publicitarias y poco más. Una vida que transcurre entre el trabajo y una casa vacía, algunas reuniones nocturnas en el café de la placeta, donde a la luz de candiles se escuchan poesías y narraciones, donde se discuten asuntos de alto estado por el tono que algunos ponen en la conversación. Llega el día en que la rutina se rompe, en el que sin saber como ni porque el destino te deja en ese buzón vacío un sobre en blanco, solo la dirección del remitente y ni una reseña más, siquiera se si va dirigido a mi. En el interior una carta, escrito con una fina ortografía y una narración impersonal, un folio de blanco inmaculado adornado con trazos perfectos de tinta azul cielo. Una noche sin dormir, releyéndo aquellas palabras, intentando encontrar significado y sentido. Finalmente me arme de coraje y respondí aquella carta.

Mi querida señora, creo que el destinatario de tan bellas palabras no ha recibido el cariño y amor que plasmo en esas pocas líneas. Esta mañana recibí su carta sin destinatario y pido perdón por haber abierto tantos sentimientos sin ir dirigidos a mi.

 

Simple e impersonal junto con la carta recibida, mande esa misma mañana de vuelta a su dueña aquel folio y mis disculpas.

Y de nuevo pasando los días como los días anteriores. Solamente el ansia y la ilusión de encontrar alguna respuesta de esa desconocida que el azar me trajo, hacía palpitar aceleradamente mi ser cada vez que miraba el interior de aquel buzón. Pasados unos días, encontré otro sobre. Corriendo subí las escaleras de los tres pisos que llevan hasta mi estudio, y sentado y aturdido por los nervios esgarré el sobre para sacar lo que en su interior había. De nuevo la misma carta acompañada de papel nuevo con frases nuevas y esta vez dirigiéndose a mi.

Estimado señor, esta carta iba destinada a usted, pues así termino en sus manos sin saber el como ni el porque. Así que le ruego que la tenga en su poder, la rompa la queme si perturba su existencia o si ofende en algo su persona”.

 

Fue creciendo nuestro amor al tiempo que la correspondencia se hacía mas habitual, mientras nuestras frases inundaban folios llenos de sentimientos por nuestro destinatario.

Llego la penúltima carta, aquella en la que planee nuestro encuentro aquella en la que quedarían marcados los pasos de nuestro destino el camino para estar al fin después de tantos meses juntos. Aquel viernes con tan solo una maleta medio vacía, tome el tren destino a mi amada. El tren que me llevaría a aquel faro donde seguro esperaba la dueña de esas cartas. Aquella pequeña maleta en la que cabía toda mi vida en la que puse todas las ilusiones y esperanzas y la cerré sin esfuerzo alguno. Y esperando el tren a pocos minutos de que este parara en su andén sentí el vacío en mí. Alguien se llevo todo lo que poseía todo por lo que vivía, mi maleta desapareció de mi lado y con ella todo lo que más quería. Así quede dormido por siempre en aquel banco viendo partir mi último tren.

Ella espero todo el día en el faro tal como habíamos quedado. Y llegado el anochecer viendo que no acudía, frustrada y sientiéndose engañada como víctima de una broma pesada no pudo soportar tanta desesperación y lanzo su cuerpo al mar.

 

                                                 faro

La última carta nunca llego a su destinataria. Aquella que resumía nuestra historia

Yo que recorro los mares y que palmo a palmo el mundo de un confín a otro confín, hoy tomo mi último rumbo desde mi cuerpo hasta el tuyo desde donde estoy a ti ,tú que recorres Lisboa y sus calles y sus fondas con hombres de una sola vez tú serás mi último puerto para amarrarme a tu alma y sólo yo vivir en él .Fotos y cartas marchitas de cuando planes y sueños aún vivían en su piel dos vidas en dos maletas entre Lisboa y Madrid en una estación de tren él se durmió para siempre con su billete en la mano en un banco del andén y ella se apagó de golpe como se apaga una vela después del amanecer .Hoy reposan en silencio uno siempre junto al otro aunque en alma y papel por fin se unieron sus vidas volcando las dos maletas sobre su mar a la vez otra historia como tantas de amor y de mala suerte y de un destino traidor pero en el puerto en Lisboa cuando la luna te aplasta alguien canta esta canción.
Faro que alumbras al mundo por encima de la tempestad devuélveme la esperanza a y que brille mi estrella pero no en soledad oye mi voz mi última oportunidad faro que alumbras al mundo alumbra mi vida .

 
Anuncios

5 comentarios to “el faro (tributo a revolver)”

  1. Es genial ….
    Mucho.
    No sé decir más, pocas cosas me sorprenden, pero ésto me ha encantado.
    Un beso.

  2. San.- Son-Rió Says:

    FARO QUE ALUMBRAS AL MUNDO
    ALUMBRA MI VIDA
    BELLO ….UN ABRAZO
    SAN.-
     

  3.  Un comienzo bello, un ir y venir de letras donde inexorablemente los sentimientos se van mezclando, cuantas alternativas pudieron haber? encontrar el amor no es facil y sólo es el principio, a veces habrá que defenderlo aún de nosotros mismos.
     
     Un brazo

  4. Hola Raúl!
    Una entrada maravillosa. Tu redacción impecable.
    Ha sido un placer leerte.
    La canción es la primera vez que la escucho. Me ha emocionado todo.
    Un beso!!!
    Ana Guadalupe

  5. Maria del Pilar Says:

    La amistad siempre aprovecha. El amor solo hiere.. a veces. (Séneca)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: